La Venecia normanda.
 
       
 
A una hora y media de Paris, al centro del triángulo formado por los capitales regionales : Rouen, Caen y Le Havre, Pont Audemer es muy animada. Rodeado de colinas pobladas de arboles, de praderas ricas, de estanques organizados, ella ofrece muchas oportunidades para relajarse. Su desarrollo estaba organizado al sitio donde el agua de la mar cede delante del agua dulce sobre las rocas al fondo de la valle, entre las cuales la Risle se ramifica en numerosos canales. Ellos se solapa el uno al otro, recuerdos de una epoca cuando ellos se juntaron al interior de fortificaciones. Las casas no han experimentado muchos cambios y se conservan su autenticidad.
       
  El desarrollo de los edificios es armonioso. Él puede mostrar cierta soltura sin estar ostentoso, como la vivienda del mercado de los curtidores que, desde la edad media prosperó. De vez un cuando, como respuesta a los lindos elementos arquitecturales, a las lindas alineaciones, la vivienda es más modesta, como las pequeñas casas en vigas de madera, rodeando los canales y acompañado de edificios de secar de cuero. Ellos alojaron los trabajadores y artesanos. Al lado de la iglesia notable de vidrieras de colores y un órgano conocido, son los adoquínes bien preservados. Pont Audemer es un auténtico museo en forma de una ciudad. Como ejemplo de su compromiso a la conservación, Pont Audemer renovó la casa de Alfred Canel que tiene colecciones ricos de exposiciones temporarios y permanentes. La ciudad no cesa nunca. Ella crece con estetismo y entusiamo que se adorna con lugares dedicados al medio ambiente.  
       
    La vida aquí incluye una escena musical y teatral importante, así como los placeres de la gula. A un visitante, los recuerdos de las chocolaterías, los vendadores y las queserías permanecen. Las cafeterías y los restaurantes llenan sus patios entre mayo y noviembre. Los mercados de lunes y viernes ocupan la mayoría de las calles al centro. Los puestos de los mercados locales, las calderas fumandas de los charcuteros y las aves vivas; todo tiene una autenticidad que algunos describen como un ambiente irreal.
       
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